jueves, 18 de abril de 2013

MERKABA




El Merkaba es un campo electromagnético alrededor del cuerpo humano el cual interactúa con nuestra energía vital y nos conecta con el magnetismo que mantiene el equilibrio en el planeta Tierra, por lo que nos mantiene en equilibrio con ella.  Este concepto no es nuevo, se ha empleado desde la antigüedad y mencionado en libros como la Biblia y el Torá, donde se encuentran referencias del Mer-Ka-Ba. La Biblia se refiere a este campo energético como “a las ruedas” y en el Torá como al “Carro oEl Trono de Dios”. En el antiguo Egipto también se conocí aeste concepto, que era el patrón original de toda forma de vida en el universo, llamado el Mer-Ka-Ba, tres palabras que armaban una sola: Mer, que significa una clase especial de luz que rota sobre si misma, Ka, que  significa espíritu individual de una persona, y Ba, que significa el cuerpo físico o lo palpable de la realidad (o la interpretación del espíritu en el cuerpo físico).  Una luz que rota llevando al espíritu y el cuerpo de una realidad (o mundo) a otra mayor, asi era como definían lo santiguos egipcios el Mer-Ka-Ba.

Actualmente  y en la mayoria de los casos, este poderoso campo de energía tiene un movimiento casi nulo o muy lento, lo que ocasiona desequilibrios y falta de armonía en el mundo y las personas. El campo magnético de la Tierra sufre cambios y transformaciones de diferente índole, es afectado por los equinoccios, explosiones solares, una rotación más lenta del planeta, asi como los cambios climáticos y la evolución misma del plantea. Toda esta serie de cambios crea alteraciones en la energía, y puede afectar los patrones de conducta, de pensamiento, de comportamiento y de sentido de vida para todos nosotros.
A través de la historia, se ha hablado sobre el Merkaba como un vehículo que permite a una persona ya sea ascender o descender hacia distintas realidades. Sin embargo, parece ser algo más que un vehículo de ascensión, en realidad se asocia con el patrón original que creó todas las cosas y todos los universos, tanto visibles como invisibles.
En la actualidad, existen maestros que se dedican a trabajar con el Merkaba y, a través de ejercicios de consciencia y meditación, se puede ayudar a ascender a las personas trasladándolas de un plano tridimensional al siguiente plano. Esto se llama ascención, un estado de consicnecia donde el cuerpo humano se transforma en luz, es un renacimiento que se alcanza a través de la meditación consciente, la cual esta enfocada a la integración del espíritu, de la mente, el corazón y el cuerpo, alineados en un patrón de luz de manera que el cuerpo pueda trascender las limitaciones humanas de esta realidad.

La naturaleza geométrica del Merkaba

Este campo electromagnético, que posee alrededor de cuatro grados Kelvin y que se encuentra fundamentalmente  dentro del rango de microondas (al menos en la tercera dimensión), es de naturaleza completamente geométrica, es una geometría sagrada que se haya como núcleo u origen de toda forma contenida en la creación. Este campo es extremadamente complejo de describir, pero se sabe que se extiende a través de todas las posibles dimensiones y universos paralelos, y puede quizá modificar su naturaleza a alguna otra apropiada. Se sitúa alrededor del cuerpo como una red de conexiones  geométricas y tridimensionales, inactiva en algunos casos, esperando el momento apropiado para ponerse en movimiento.




Activación del Merkaba

Para activar el Merkaba, o iniciar un proceso de asención o iluminación, se requiere mucha consciencia de la persona, intención, cambios personales, ejercicios de respiración, además de la comprensión de ciertos principios meditativos, los cuales ayudan a modificar la percepción de la forma en cómo la pesona ve, traduce o percibe la realidad; este cambio de perspectiva es lo que inicia el proceso de activación del Mer-Ka-Ba . Este campo integra los aspectos tanto femeninos (intuitivos y receptivos) y los masculinos (activos y dinámicos) de nuestra mente y espíritu.
Existe en la actualidad un taller llamado La Flor de la Vida, el cual guía este proceso a través de una meditación especial, la cual te lleva no sólo a la comprensión intelectual de este proceso de despertar, sino a la experiencia propia, sentirás tu campo alrededor de ti, y una conexión con lo divino o tu geometría sagrada. Esta meditación incluye una forma de respiración especial, acompañada de ejercicios de visualización que ayudan a despertar la energía del corazón, llevan na la mente a la claridad, a una comprensión más allá de lo que las palabras te pueden llevar.
 
Sin embargo, el Merkaba, que es un campo vivo y no mecánico, puede ser activado también por medio de acciones sencillas  y espontáneas que pueden aplicarse en la vida diaria, acciones como realizar las actividades de la vida cotidiana con concscienica, centrarse en el presente, practicar la comprensión y el sentido de gratitud, empeñarse en elevar el entendimiento de si mismo y desarrollar la confianza y compasión. Un alma o mente pura puede activar el Merkaba sin darse cuenta, se puede poner en acción este extraordinario campo encontrando la sencillez de la vida, en acciones que fomenten la sincronicidad de la mente con el corazón, recordando que uno de los principales objetivos de la meditación es hacer consciencia de lo que hacemos y pensamos, observarnos y retroalimentar la mente a partir de dicha observación, sabiendo que cualquier momento en nuestra vida es digno para la meditación, la cual debe llevarnos, entre otras cosas, a un sentimiento libre, espontáneo y desinteresado por realizar las cosas que hacemos.
Cuando se logra un determinado estado de consciencia, entonces el Merkaba de la persona se activa, una energía empieza a ascender desde la base de la columna vertebral enroscándose por la columna vertebral. Este proceso se ha descrito en otras culturas y con otros nombres, es un despertar de las potencias del ser humano que están dormidas, es un salto en el entendimiento, (concepto relacionado con el “salto cuántico” en la física cuántica).

Resumiendo, el Merkaba es una puerta dimensional, para abrir esta puerta se requiere comprensión, entendimiento, un cambio de actitud y percepción, empezar a descubriri la potencia de tu mente, y sus extraordinarias capacidades.

lunes, 10 de septiembre de 2012

La Atlántida



La leyenda cuenta que la Atlántida era una isla de grandes dimensiones, se podría considerar un continente, según algunas hipotesis en el Mediterráneo, en otras versiones en el Océano Atlántico, fue destruída por un terremoto o tsunami que inundó totalmente sus tierras dejándola por siempre sumergida bajo las aguas y olvidada en el pasado.

Sus habitantes poseían una tecnología y cultura muy superior a la de los contemporáneos de su época y fueron decisivos en los avances de todas las culturas mundiales. Su ubicación les permitía el acceso a culturas tan dispares como la egipcia y la Maya y eran consumados viajeros, dominando con sus barcos todos los mares y océanos del planeta. La similitud entre estructuras arquitectónicas como las piramides Mayas y Egipcias, o el parecido fonético de algunas palabras en culturas separadas por aguas y miles de kilómetros de distancia se deben según los partidarios de la existencia de dicha isla o continente y a la influencia que los Atlantes (nombre con el que habitualmente se designa a los habitantes de la Atlántida) gracias a su avanzada tecnología marcaron culturas de todo el mundo.


Aspecto que tenía según los relatos de Platón la ciudad central de la Atlántida, todos los canales eran navegables.
 
Nacimiento y Caída de la Atlántida

La leyenda de la Atlántida parte de Platón hacia el 350 a.C., el cual, en los diálogos Timeo y Critias, cuenta la historia de una civilización floreciente que vivía en una isla "más allá de las columnas de Hércules" (nombre antiguo del Estrecho de Gibraltar). Él aseguraba basarse en el sabio griego Solón, que 200 años antes decía haber oído en Egipto que una isla había sido destruida "al oeste" como consecuencia de un gran cataclismo que la sumergió en las aguas en tan solo unas horas. En más o menos 20 páginas describe esta floreciente cultura, sus ciudades y abundancias y como debido a una afrenta a los dioses (eran adoradores de Poseidón) fueron castigados y una serie de cataclismos les sumergieron en las aguas.

Hasta aquí podría parecer la típica historia moralista tan habitual en Mitología griega, pero numerosos estudiosos a lo largo de la historia han buscado su significado real pues en gran cantidad de culturas existen mitos similares a los de la Atlátida de Platón, según algunos de ellos existe una especie de memoria histórica o componente real en dicha historia y si bien la mayoría de las hipotesis fueron desestimadas por falta de pruebas o demostrada su invalidez, es cierto que de tratarse de un leyenda fue de gran difusión en una edad tan temprana del hombre que pervivió en diferentes y dispares culturas.


Ubicación de la Atlántida

La imagen romántica de una isla fabulosa tragada por el mar, ha significado que su ubicación haya sido buscada desde la época de Platón, aunque nadie está seguro si existió realmente muchos son los investigadores que la buscaron, una empresa no del todo descabellada, pues al fin y al cabo también la Troya de Homero se creía producto de la fantasía, hasta que el arqueólogo Heinrich Schliemann la descubrió en 1903. Las ubicaciones sugeridas para la Atlántida, incluyen lugares diversos a continuación enumeraré algunas de las ubicaciones más nombradas:

La erupción volcánica de Santorín en 1470 a. JC. sepultó la colonia minoica allí establecida. Al derrumbarse el cono volcánico se formaron acantilados y una bahía salpicada de islas. Algunos atlantólogos han señalado que los tonos rojos y negros de esos acantilados se corresponden con los de los edificios descritos por Platón, pudiendo ser este el origen de dicha confusión.
En el Mar Mediterráneo - Del relato de Platón se deduce que la civilización atlante debió florecer hace más de 12.000 años. Este dato no puede ser exacto en ningún caso, puesto que en aquellos remotos tiempos todavía no existía ninguna cultura evolucionada que trabajara los metales, estuviera gobernada por reyes y dominara los mares con sus barcos. En cuanto a la localización del misterioso continente, el texto del filósofo ateniense lo sitúa "más allá de las Columnas de Hércules", y esto significaba, según la concepción de la antigüedad, al otro lado del estrecho de Gibraltar, es decir, en el océano Atlántico. Pero atención, recordemos que la fábula procede de los antiguos egipcios y, para ellos, la isla perdida se llamaba Keftiu (el nombre que tenían para Creta). La fuente de información de Platón, el legislador y estadista Solón, pensaba naturalmente en griego, de modo que traduciría las indicaciones del sacerdote egipcio a su propia lengua, pudiendo producirse por esto algunos equívocos. Posiblemente los egipcios tenían en mente un lugar totalmente diferente al referido por Solón, ya que para esta civilización confinada en el valle del Nilo, el mundo conocido terminaba no ya en el Atlántico, sino en el mismo Mediterráneo.

La teoría que desde 1909 ha sumado más adeptos afirma que la Atlántida fue Creta u otra isla cercana, la de Santorini. Por consiguiente, la civilización atlante se identificaría con la minoica. Son muchos los datos que apoyan esta tesis. Para los antiguos egipcios, Creta constituía un lugar de interés a causa de su cercanía y su fuerza, aunque resultaba casi inaccesible debido a su ubicación en mitad del Mediterráneo. Por otro lado, la decadencia y caída de esta civilización encaja con el dramático final descrito por Platón: hacia el año 1500 a.C. una tremenda erupción volcánica en la isla de Thera (hoy llamada Santorini) originó terremotos, tsunamis y lluvias de cenizas que acabaron por dar el golpe de gracia a aquella cultura de la Edad del Bronce, que ya había sufrido anteriores seísmos.

La fecha es lo único que no concuerda, pues recordemos que, según Platón, la Atlántida debió florecer alrededor de 12.000 años atrás. Sin embargo, pudo ocurrir que el informador egipcio de Solón se hubiera basado para sus cálculos en uno de los calendarios lunares al uso en aquella época, confundiendo al griego, quien habría tomado los años lunares por solares. En tal caso, la fecha referida por el sacerdote sería el año 1200 a.C. aproximadamente, lo cual coincide, admitiendo un margen de tolerancia de dos o tres siglos, con la explosión de Thera.
En cualquier caso, por bien que suene esta hipótesis -desarrollada y defendida sobre todo por los investigadores griegos Angelos Galanopoulos y Spyridon Marinatos- también tiene sus puntos débiles. Así, la clasificación cronológica de los diferentes estilos cerámicos de la isla de Santorini demuestra que esta cultura sobrevivió al menos cincuenta años a la erupción del volcán. La Atlántida no se hundió, por tanto, en este lugar. Y menores son las posibilidades de que se tratara de la cercana isla de Creta; Cnosos, el centro de la cultura minoica, no se colapsó hasta algunos siglos después de la erupción del volcán y, como todos sabemos, la isla continúa en su sitio.
En el Océano Atlántico - El relato de Platón hablaba de una enorme isla "más allá de las columnas de Hércules" este dato hacia suponer que debía encontrarse en el Océano Atlántico y durante siglos investigadores del tema la situaron en dicho emplazamiento. Dicha teoría fue totalmente rechazada en 1.950 cuando se demostró la tectónica de placas y se comprobó que no existen ni existieron vestigios de ningún continente sumergido.

Hasta que dicho teórico emplazamiento se demostró que no era correcto, investigadores como Ignatius Donnelly, quien publicó su libro Atlantis: The Antidiluvian World en 1882, obra que conocería más de cincuenta ediciones y que sirvió de punto de partida para numerosas teorías posteriores. Donnelly estudió los enigmas de distintas culturas y elaboró a partir de tan misteriosos ingredientes una hipótesis irresistible: la Atlántida fue un continente entre Europa y América que se sumergió y que incluso llegó a constituir un puente terrestre entre ambos mundos.
Los principales datos que corroborarían su teoría son los siguientes: la lengua de los aztecas posee asombrosas semejanzas con la de los egipcios. (Esto no es exacto, dicen los escépticos; el parecido procede de una interpretación errónea de los signos de la escritura azteca). Los egipcios no fueron los únicos que construyeron pirámides; también los antiguos pueblos centroamericanos levantaron este tipo de estructuras, de modo que debió existir algún contacto entre ellos. (Tonterías, afirman los detractores de Donnelly; una forma geométrica tan elemental puede inspirar a cualquier arquitecto espontáneamente, sin que tenga que copiar de nadie).

Una de las ubicaciones de la Atlántida en el Océano Atlántico.
Donnelly no ofrecía nuevas pruebas de la existencia de la Atlántida, sino una síntesis tan brillante como persuasiva de las ya existentes, echando mano de informaciones procedentes de campos tan diversos como la arqueología, la oceanografía, la filología, la geología, la historia, la mitología, la etnología, la zoología y la botánica para argumentar la historia de Platón y con la intención de demostrar que sin un continente que hubiera servido de puente las coincidencias que proponía no hubiesen podido darse.

Bloques submarinos de piedra que parecen restos de calzadas y murallas ha inducido a suponer que la Atlátida se encuentra junto a las costas de Bimini una de las Islas Bahamas.
La Atlántida en América - Al ser descubierto el nuevo continente surgió como es lógico una nueva teoría, ¿Podría ser América el continente descrito por Platón?, ¿era posible que las tierras descubiertas por Cristobal Colon fueran parte de la isla soñada?

La respuesta parecía ser no pues parecía muy improbable con la tecnología de la época que relataba Platón pudiesen realizarse viajes en barco a tan larga distancia y más cuando se describían flotas de 1200 barcos que conquistaban allá por donde pasaban con sus tropas. Un dato cuando menos curioso sobre esta teoría es el siguiente:

En una sesión de trance realizada en 1933, el vidente norteamericano Edgar Cayce describió de una forma colorista y fantástica la vida en aquella antigua civilización, prediciendo, además, que una parte de ella sería encontrada en el año 1968. Y en efecto, un año más tarde de lo vaticinado se descubrieron en el fondo marino frente a las Bahamas ciertas estructuras aparentemente realizadas por la mano humana. La localización de la Atlántida en esta zona ya había sido propuesta por otros investigadores, que sin duda se remitían a los datos aportados por el geógrafo romano Marcelo, del primer siglo antes de nuestra era. Según él, el continente perdido habría estado integrado por siete islas pequeñas y tres grandes, la mayor de ellas de 1.000 estadios de diámetro, lo que equivale aproximadamente a 200 kilómetros.
¿Debemos, pues, buscar los restos de la Atlántida en el Caribe? La mayor de las islas antillanas, La Española, tiene un tamaño que coincide más o menos con el calculado por el sabio Marcelo. Sin embargo, estas especulaciones tienen muy poco que ver con la descripción de Platón. Las formaciones de piedra encontradas son según los expertos tan solo una formación rocosa insólita y no tienen nada que ver con la mano del hombre y aún en el caso de ser estructuras arquitectónicas creadas por el hombre parece muy poco probable que perteneciesen a la Atlántida que relataba Platón y con casi total seguridad serían parte de una cultura megalítica aun desconocida.
Conclusiones

La tectónica de placas no deja lugar a dudas, no hay lugar para la Atlántida, ningún continente o isla de dimensiones como las descritas pudo haberse sumergido o inundado sin dejar pruebas de ello. Por lo cual tenemos que pensar que de ser algo mas que un mito deberíamos buscar la Atlántida entre las tierras ya conocidas, probablemente una isla mediterranea, alguna región europea que fuera mal interpretada en los mapas o traducciones de textos antiguos, otras hipotesis barajan la posibilidad de que se tratara de las Azores e incluso en Suecia.

Aún así no deja de ser fascinante como durante siglos se ha buscado un continente idílico y existen tal cantidad de textos a lo largo de la historia aportando pruebas de su existencia.




Fuente de Información: Hacia lo Desconocido - Selecciones del Reader's Digest
http://es.wikipedia.org/wiki/Atl%C3%A1ntida_(continente)
http://mundoparanormal.com/docs/enigmas/atlantida.html